Flashes de su Historia


Texto extraído del libro publicado por Oscar Omar Ciancio, quien fuera el primer Coordinador a cargo del Monumento Histórico Manzana de las Luces

MANZANA DE LAS LUCES

APUNTES DE SU HISTORIA

Por  OSCAR OMAR CIANCIO


ORIGEN DEL NOMBRE

“Sede de “las luces de la intelectualidad colonial”

Definición simple pero que encierra en sí la síntesis de lo que fue este solar histórico que orgullosamente guarda el centro de la Ciudad de Buenos Aires y que representa para el país lo que el Cabildo o la Casa de Tucumán: recintos donde se dieron pasos definitorios de nuestra Historia Patria.
Es así que al decir de un brillante jesuita, ya desaparecido, el Reverendo Padre GUILLERMO FURLONG, “Era la Manzana de las Luces por estar allí el Colegio y la Escuela, y lo era por encontrarse allí las Facultades de Filosofía y Teología, y lo era por ser aquel el emporio de toda música, vocal e instrumental de que podía disponer la ciudad, y lo era porque allí se había establecido la única oficina arquitectónica que existía en todo el país, y lo era por su magnífica biblioteca abierta a todos los estudiosos, y lo era finalmente, por haber vivido y morado en ese venerado solar toda la pléyade de hombres cultísimos en los ramos más diversos del saber humano”.

Como no había de ser así si en ella, comenzando por el Colegio y la Iglesia de San Ignacio, tuvieron su sede la Legislatura de Buenos aires; el Congreso Nacional Constituyente que designa presidente a Dn. BERNARDINO RIVADAVIA y donde prestó solemne juramento; se eligió gobernador con facultades extraordinarias y posteriormente se le concedió la suma del poder público a Dn. JUAN MANUEL DE ROSAS; funcionó la primera imprenta que tuvo Buenos Aires: la de los Niños Expósitos; se fundaron la Universidad de Buenos Aires, la Escribanía General de Gobierno, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Pública (hoy Biblioteca Nacional), el Museo de Historia Natural, el Regimiento Patricios, el Banco de la Provincia de Buenos Aires, etc.
Fue escenario de sanción de leyes fundamentales en nuestra Organización Nacional, una de las principales, la de Capitalización de Buenos Aires que convierte, con el tiempo, a este lugar en la sede del primer Concejo Deliberante de la Capital.
En síntesis y como corolario de esta reseña histórica del nombre, el diario “EL ARGOS” en su edición del 1º de septiembre de 1821, bajo el titular de “LA MANZANA DE LAS LUCES”, entre otras cosas decía: “existe la Biblioteca Pública, la Escuela central por el método de enseñanza mutua, la Academia de Dibujo, la de los idiomas francés e inglés. En esta misma manzana se ha formado y situado la Universidad, se está construyendo la gran sala para el cuerpo representativo. Tiene sus oficinas el Tribunal de Cuentas. últimamente se asegura que en este mismo sitio se establece el Archivo General formado de todos los archivos particulares y que deberá ser uno de los más preciados tesoros de la Provincia de Buenos Aires.”


LOS JESUITAS

 Querer escribir algo sobre la Manzana de las Luces y no mencionar ante todo, a la Compañía de Jesús, sería tan injusto como desconocer su participación primaria en esta realidad argentina.
 Es sabido que estos misioneros tuvieron una importancia capital, con relación a la actividad, no solo en el viejo mundo, sino también, por la forma en que fueron extendiendo sus dominios hacia las nuevas tierras, en este sector de América.
 Instalados primeramente en lo que fue el primitivo Paraguay y combatidos por los indios y los mamelucos, fueron obligados a emigrear hacia el sur. Es así que en el Siglo XVII ocupaban gran parte de nuestras provincias de misiones y Corrientes y los estados brasileños de Río Grande y Santa Catalina.
 Sus misiones, integradas por indios y dirigidas por dos o tres sacerdotes, ya que no disponían de mayor cantidad, llegaron a totalizar medio centenar.  La vida que llevaban era metódica: los hombres se dedicaban al trabajo de la tierra, las mujeres a la tarea del hogar y los niños eran educados, precisamente, por estos pastores de Dios. Así trabajaban los sacerdotes de la Compañía de Jesús. Así también llegaron a nuestra Buenos Aires y se instalaron en la hoy Plaza de Mayo y en el solar que correspondía al que se encuentra el Monumento a Belgrano hasta el frente del Banco de la Nación.
 Con posterioridad, en el año 1661, debieron abandonar el lugar y se les entregó en permuta, el solar delimitado por las calles Alsina, Bolívar, Perú y Moreno, donde construyeron su escuela y su Iglesia.
 Al mismo tiempo y durante el reinado de Carlos III, la importancia que iba adquiriendo la Compañía de Jesús en toda España, se estaba tornando peligrosa, puesto que poco a poco, se iba convirtiendo en una fuerte entidad política.


QUE FUNCIONó EN LA MANZANA DE LAS LUCES


 Luego de la enunciación general que se ha hecho de lo que funcionó en nuestro solar histórico, corresponde ahora, para una mejor ilustración, hacer un detalle cronológico de las instituciones y hechos que jalonan su historia.
 Diré para comenzar, que deslindaré el Colegio, base del actual Colegio Nacional Buenos Aires y la Iglesia de San Ignacio, por considerar que, sus historiales merecen un párrafo aparte por su enorme trascendencia en la época.
 Con posterioridad a la expulsión de los jesuitas en 1767, el Virrey Vértiz informaba a la Corona de la actividad de Temporalidades.  Al respecto manifestaba que con los fondos provenientes de ellos se habían mandado “fabricar con los caudales de Temporalidades, varias fincas en el apreciable sitio que servía de huerta al Colegio de San Ignacio”.
 De esta manera aparecían las primeras construcciones sobre Perú y Moreno y donde posteriormente se edificaría la Legislatura bajo la dirección del Ingeniero Próspero Catelín.
 Conformados así los lugares físicos en que se desarrollaron las actividades de la Manzana de las Luces, paso a detallar cronológicamente, las entidades que funcionaron y los hechos más salientes que desarrollaron.

La Imprenta

 Primeramente diremos que antes de construirse la Legislatura en la esquina de Perú y Moreno funcionó la imprenta de los Niños Expósitos, primera en Buenos Aires.
 Tomó ese nombre, porque precisamente en ese sector, estaba la casa de los Niños Expósitos que creó el Virrey Vértiz. Fue instalada en 1779 e inaugurada en 1780.
 La imprenta en si, tenía como primer nombre el de “Imprenta de los Jesuitas” que Vértiz hizo traer desde Córdoba donde funcionaba y cambió su nombre por la razón apuntada.
 Pero hacía falta que alguien hiciera funcionar esos tipos que en forma desordenada llegaron desde Córdoba. Fue entonces que el Virrey designó al señor SILVA AGUIAR que en ese entonces actuaba como librero y que a su vez sirvió de consejero en la empresa que brillantemente nacía a la luz de la idea de Vértiz.
 En ella “La Gaceta de Buenos Aires”, “El Censor”, los Bandos, las Proclamas, y toda documentación oficial surgieron de los tipos traídos de la vieja imprenta de los jesuitas abandonada en Córdoba y rescatada por el Virrey Vértiz para Buenos Aires y que también tuvo como origen La Manzana de las Luces.

La Biblioteca Pública

 Ya en las postrimerías del año 1810 y gracias a la inspiración luminosa de Dn. MARIANO MORENO, en ese entonces Secretario de la Junta de Gobierno, se fundó el 7 de septiembre la primera Biblioteca Pública, según decreto de la Junta Provisional de Gobierno.
 El día 16 de marzo de 1812 comenzó a funcionar en forma oficial bajo la dirección del Presbítero Dn. JOSé LUIS CHORROARIN, lo que con los años vendría a convertirse en la actual Biblioteca Nacional.
 Esta Biblioteca se vio nutrida desde el comienzo, con la incorporación de los libros que tenía el Colegio San Carlos que a vez los había heredado de la similar del Colegio de los Jesuitas.  A su vez el Presbítero Chorroarín, incorporó a la Biblioteca recientemente fundada, su propia colección.  Seguidamente, desde distintos lugares fueron llegando donaciones tanto en dinero como en libros, totalizándose en los dos primeros meses, y según Paul Groussac, a que “la suma recolectada pasa de $ 10.000= y no ha de ser inferior a 4.000 el número de volúmenes donados…”.
 De esta forma quedaba incorporada a la educación y a la cultura argentina la primera Biblioteca Pública, que veía la luz en la Manzana y que tenía su entrada por la calle Moreno.

Archivo General

Entre las grandes realizaciones dejadas por Rivadavia durante su ministerio, se encuentra la creación del Archivo General, otra importante dependencia nacional que tuvo su nacimiento en la Manzana de las Luces.
Por Decreto del 28 de agosto de 1821, se resolvió crear la citada repartición, considerando que la conservación de los archivos del país, asegura a su historia en el cuidado de sus documentos.
Dicha medida, entre otros puntos, indicaba que la multiplicación de los archivos, es decir, en cada una de las dependencias, lejos de facilitar el servicio que debía prestar, por el contrario contribuía a aumentar costos y a dispersar las tareas y el control que debía ejercerse.

La Universidad

Durante el gobierno de MARTíN RODRíGUEZ, una de las preocupaciones prioritarias fue la educación y la cultura, y por consiguiente la creación de la Universidad de Buenos Aires.
Ya en 1774, en el mensaje informativo a la Corona por parte del Virrey Vértiz y respecto de la actividad de Temporalidades, mencionaba, “…poder en adelante contar con los productos en beneficio de la Real Universidad, que el Rey tiene ya aprobado se erija en esta Capital…”.
Esto no hace más que ratificar, en principio, lo que los jesuitas habían ya resuelto con respecto a la fundación de la Universidad en 1757 en el Colegio de San Ignacio.
Entonces fue que encomendó al Presbítero ANTONIO SáENZ, autor de un anteproyecto de organización de la Universidad, a que se avocara a la tarea y lo pusiera en marcha.
Concluidos los pasos previos, el 12 de agosto de 1821 se procedió a la solemne inauguración de la Universidad de Buenos Aires. El acto se llevó a cabo en el Templo de San Ignacio con la presencia del gobernador Dn. Martín Rodríguez y sus ministros, Rivadavia, García y Cruz.
La solemnidad del acto, tanto por su trascendencia como por el lugar elegido para el mismo, tuvo dos importantísimos discursos: El del Rector Presbítero Sáenz y del Ministro Rivadavia en nombre del gobierno.
El lugar físico que ocupó la Universidad dentro de la Manzana de las Luces, fue la esquina de Perú y Alsina, pared por medio con el Templo de San Ignacio.

La Legislatura

El 1º de mayo de 1822, se inauguró oficialmente la Legislatura.
La sala se encuentra emplazada en la calle Perú haciendo esquina con Moreno. El edificio se construyó bajo la dirección del Ingeniero Próspero Catelín, teniendo su entrada por la calle Perú para los legisladores y para el público, por la calle Moreno.
Este histórico lugar guarda entre sus paredes capítulos enteros de nuestra historia. Por ella y en ella se desarrollaron actos que por su importancia y trascendencia, marcan hitos de gloria para nuestro pasado nacional, y fueron base y fundamento de la organización jurídica argentina.
Cronológicamente y sin hacer un detalle en cada caso, en esta sala funcionó la Legislatura de la Provincia de Buenos aires, inaugurada como dijimos al comienzo, el 1º de mayo de 1822 y sesionó alternativamente hasta 1826. Luego de 1827 a 1852 y posteriormente de 1862 a 1883; el 26 de diciembre de 1824 y hasta 1827 y de 1862 hasta su traslado al nuevo destino, funcionó el Congreso Nacional sesionando paralelamente con la Legislatura de Buenos Aires; en 1826 se crea el Primer Poder Ejecutivo Nacional y se elige a Dn. Bernardino Rivadavia como Primer Presidente Argentino, quien presta en este lugar, solemne juramento; en el mismo año se vota la Constitución; en 1829 fue electo el Brigadier General Dn. Juan Manuel de Rosas y en 1835 se lo elige por segunda vez concediéndosele la suma del poder Público; en junio de 1852 la Legislatura de la Provincia de Buenos aires resuelve la secesión de la Provincia y su separación de la Confederación Argentina; en 1854 el Senado y la Cámara de Representantes sancionan su propia Constitución; en 1860 la Convención de la Provincia de Buenos Aires propone la reforma de la Constitución Nacional; en 1893 fue destinada para funcionar en ella el Consejo Deliberante una vez capitalizada Buenos Aires.
Así como dije al comienzo, se procedió a detallar cronológicamente los principales acontecimientos que tuvieron como sede la sala de la Legislatura, puesta en valor para que, al visitarla y remontarse a los años importantes de nuestra emancipación y organización nacional, se pueda ver en ella, el escenario magnífico de un capítulo de nuestra historia.

Museo Público de Buenos Aires

La clarividencia de Rivadavia tenía un nuevo punto de progreso para la organización nacional.
De sus innumerables ideas, todas ellas preñadas de entusiasmo creador, surgió una nueva que el 31 de diciembre de 1823, era hermosa realidad: El Museo Público de Buenos Aires. él, como Ministro de Gobierno refrendaba en esa fecha la creación, designando al primer Director, el Doctor PEDRO CARTA MOLINA.
Tuvo como punto de actividad, los altos de Perú y Alsina lugar que en la planta baja, funcionaba la Universidad de Buenos Aires.
Este Museo, que vio fortalecida su primera colección con la importante donación efectuada por el Padre Muñoz, se convirtió con el correr de los años en lo que hoy es orgullo de la museología argentina: El Museo Histórico Nacional.

 
 
 

 



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